Elegir una productora audiovisual no debería depender solo del precio. Antes de contratar, comprueba cuatro aspectos: portfolio relevante, proceso de trabajo, presupuesto cerrado y plazos definidos.
1. Revisa el portfolio
No te quedes con un show reel general. Pide 2 o 3 proyectos completos de tu sector y comprueba si la productora sabe comunicar objetivos similares a los tuyos.
También conviene preguntar:
- ¿Quién dirigió cada proyecto?
- ¿Qué equipo participó?
- ¿Cuántos días de rodaje fueron necesarios?
Si no pueden explicar claramente qué parte del trabajo realizó su equipo, pide más detalles.
2. Comprueba el proceso de trabajo
Una productora profesional define el proyecto antes de rodar.
El briefing debería concretar:
- público objetivo;
- objetivo del vídeo;
- mensaje principal;
- resultado esperado.
Antes del rodaje, solicita también el guion y, cuando sea necesario, el storyboard. Esto permite detectar problemas y cambios antes de llegar al set.
3. Exige un presupuesto desglosado
El presupuesto debería separar al menos:
- preproducción;
- rodaje;
- postproducción.
Además, debe indicar qué incluye cada fase y cuánto cuestan los cambios adicionales.
Pregunta específicamente por:
- jornadas de rodaje extra;
- cambios de guion;
- rondas de revisión;
- desplazamientos y otros gastos adicionales.
Un precio inicial sin desglose puede cambiar considerablemente durante el proyecto.
4. Define los plazos por escrito
No basta con tener una fecha final de entrega. El proyecto debería incluir hitos intermedios para briefing, guion, rodaje y postproducción.
De esta forma puedes detectar retrasos antes de que afecten a un lanzamiento, una campaña o un evento.
5. Aclara los derechos de uso
Antes de firmar, confirma qué ocurre con los derechos del vídeo una vez terminado.
Comprueba si el contrato contempla:
- cesión de derechos;
- licencia de uso;
- canales donde puedes utilizar el vídeo;
- duración de la licencia;
- uso en campañas publicitarias y redes sociales.
Esto es especialmente importante si tienes previsto reutilizar el contenido en diferentes plataformas.
Freelancer o productora: ¿qué necesitas?
La elección depende de la complejidad del proyecto.
Un freelancer puede ser suficiente para contenido puntual o piezas sencillas para redes sociales. Una productora puede ser más adecuada cuando el proyecto requiere varios profesionales, localizaciones, jornadas de rodaje o una postproducción más compleja.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor un freelancer o un estudio de producción?
Depende del tamaño del proyecto. Un freelancer suele costar menos y funciona bien para contenido ágil de redes o vídeos puntuales. Un estudio con equipo especializado tiene más capacidad para proyectos con varias jornadas, localizaciones o postproducción compleja.
¿Cuánto tengo que pagar de señal antes de empezar?
Es habitual entre el 30% y el 50% al confirmar el proyecto, y el resto contra entrega o en hitos intermedios. Un estudio serio lo especifica por escrito en el presupuesto, no de palabra.
¿Qué preguntas debo hacer en la primera reunión?
Pide ver 2-3 proyectos del mismo sector, pregunta el desglose del presupuesto por fases, cuántas rondas de revisión incluye y quién es el dueño del vídeo terminado. Las respuestas vagas son la señal más clara de un proceso poco definido.
¿Vale la pena contratar una productora fuera de mi región?
Sí, si el estilo o la especialización encajan mejor con tu proyecto. Ten en cuenta el coste logístico de desplazamiento y localización, y pide que te lo desglosen aparte del resto del presupuesto.
¿Buscas una productora para tu próximo vídeo?
Si ya tienes claro qué necesitas, podemos ayudarte a definir el proyecto, el presupuesto y el proceso de producción desde el principio.
Consulta nuestra página de vídeo corporativo para empresas para conocer cómo trabajamos y qué puedes esperar de un proyecto audiovisual profesional.
Y si todavía estás comparando presupuestos, te explicamos cómo se calcula el precio de un vídeo corporativo y qué factores influyen en la inversión final.
